07 septiembre 2008

ELVIRA LINDO

Me entero a través de La Cárcel de Papel de algo que Elvira Lindo ha escrito hoy en El País. Como estoy bastante liado con unos proyectos sobre los que más adelante escribiré, pero no quiero dejar de actualizar este cuaderno de bitácora, me hago eco de estas palabras. La verdad es que divulgación no le ha faltado al cómic en España. Ahora goza de ella más que nunca. Sólo falta que sabios especializados en disciplinas varias (filosofía, antropología, psicología…) muestren hacia el cómic el mismo interés que muestran hacia otras artes, así la literatura y el cine. Qué falta le hace al cómic entrar definitivamente y consagrarse en el circuito de las ideas. Hablo de España, por supuesto. La intelectualidad anglosajona y la francófona nos llevan la delantera hace años, y en Argentina existe incluso un Día Nacional de la Historieta. Pero vamos con las palabras de Elvira Lindo...



"Donde hay un tebeo habrá un libro”. Menuda tralla nos dieron las autoridades educativas con semejante eslogan, que se debió inventar (creo) a finales de los setenta. Yo ya era una muchacha en flor y había dejado atrás las horas tintinescas de las tardes de verano y la costumbre sagrada de ir a la papelería del barrio y decirle al tendero, dándome la misma importancia que si estuviera pidiendo Claves para la razón práctica: “Por favor, ¿le ha llegado ya Lily, revista juvenil femenina?”. Pero fueron muy pocos los años en que el tebeo desapareció de mi vida, porque tendría diecinueve cuando, gracias a un dibujante llamado Carlos Giménez, que revolucionó los argumentos de la historieta española al contar su propia infancia en los colegios del Auxilio Social (donde iban a parar, como él decía irónicamente, los hijos de rojo, los hijos de puta y los hijos sin padre), descubrí que aquel eslogan de animación a la lectura era, en el fondo, una falta de respeto a todos aquellos que dedicaban su vida a construir ficciones mediante el dibujo. Más que falta de respeto, paletez, paletez que hace que aún hoy la novela gráfica no tenga el puesto que le corresponde en las librerías, en las reseñas de los suplementos literarios y en las casas de la gente. Pero el dibujo puede contar, a veces, aquello adonde las palabras no llegan.


Como se ve que la intención es buena, se le perdona a Elvira Lindo que use la expresión "novela gráfica", que en realidad se refiere a un sólo tipo de cómic. Además, siempre viene bien que una escritora de su categoría rompa una lanza a favor de los tebeos...

2 comentarios:

Huelva Paraíso del Friki dijo...

Muy buena Elvira Lindo, en la cadena ser hace unos años hacía de Manololito Gafotas en A vivir que son 2 días, que ácido era el personaje... la perspectiva de la política desde el punto de vista de un niño de la infancia, inolvidable.

Anónimo dijo...

Manolito Gafotas es mítico e inolvidable