25 diciembre 2005

AKUNA MATATA

Originalmente publicado en el diario Huelva Información (Viernes 24 de Febrero de 1995)

Los más avispados ya se habrán dado cuenta de que la expresión “Akuna Matata” es el estribillo de la canción más pegadiza de la última superproducción felina de los Estudios Disney que ha invadido las carteleras (y sobre todo, las taquillas) de las salas cinematográficas de todo el mundo. Habrá quien atribuya estas dos palabras a la imaginación, o mejor dicho, a la fantasía de algún genio creativo de la Factoría Disney, como aquello del “Supercalifragilístico Espialidoso” que cantaba Mary Poppins, que en realidad no significaba nada. Pero “Akuna Matata” no es un invento, sino un hallazgo que procede del swahili, la lengua más hablada en África. Su traducción al español es algo así como “No hay ningún problema”. “Akuna Matata” es una fórmula mágica contra la depresión, un buen remedio contra la adversidad, un ritual contra lo no deseado.
Llega la expresión como anillo al dedo, justo cuando los de arriba, con su manía de no hacerse entender, buscan como locos eufemismos útiles para no decir nada. Expresiones tan gastadas como “reflotar”, “despuntar”, “cambio del cambio” (que por pura lógica no puede significar otra cosa que no sea volver a lo de antes), “desaceleración” y “optimizar”, todas ellas tendentes a transmitir optimismo, podrían confluir en el “Akuna Matata”.
Si lo que pretenden los políticos es enriquecer su léxico “de la nada”, Disney se lo ha puesto en bandeja. Si Chiquito de la Calzada incorporase a su repertorio lo último de lo último, no tardaríamos en oír que el paro, la peseta, las empresas públicas, la inversión extranjera, la corrupción, la lucha contra el terrorismo y los problemas autonómicos van de “Akuna Matata”, en especial ahora que se nos vienen encima otras elecciones y con ellas el tiempo de “Akuna Matata”.
Para el periodista Joaquín Arozamena, el éxito de Chiquito de la Calzada, que ha cautivado incluso a los más academicistas y hasta ha conseguido que un servidor rompa su promesa de no dedicar ni una sola línea al fenómeno, radica en que enseña al espectador a practicar el "Cogitus Interruptus" (con G entre la O y la I) o lo que es lo mismo, la anulación del pensamiento crítico.
Con permiso de los sesudos de la Real Academia Española, el nuevo idioma español al que debemos irnos acostumbrando quedaría más o menos así: "Yo diría de que, por consiguiente, la coyuntura extemporánea del conflicto generacional nos sitúa en el catorceavo puesto del ranquin en el contexto de la persona humana y diodenal, lo que viene a ser el pecadol rol de la ataraxia futurible y sistematizada, de mutuo acuerdo con la Yeneralitat y la Chunta y sabiendo de que el lendacari advierte del overbuquin, pues es evidente que el cobalde entorno de las coordenadas en que se desenvuelve la interdependencia convergente y pluriforme, es ese pedazo de finstro de la evaluación particularizada polivalente del vaginal de la pradera e incluso de la espiral de violencia unidimensional que viene de Bonanza sin acritud, por lo tanto, con objeto de que los índices económicos vayan de Akuna Matata, mañana el precio del litro de gasolina subirá cuatro pesetas y dos centimos. ¿Te da cuen...? ¡Cuñaaaaooo...!"
Y ahí queda eso....

3 comentarios:

matias plaf dijo...

sí señor
llevas más razón que un santo
sólo se te ha olvidado terminar el párrafo con un: "¡¡¡cuñaaaaaaooooooo....!!!!"

Gerardo Macías dijo...

Pues ya está añadido el cuñao, y hecho el correspondiente saludo en tu blog, espero verte de nuevo por aquí.

Anónimo dijo...

GERARDILLO ERES EL MEJOR. DEBERIA DE HABER MAS PERSONAS EN EL MUNDO CON TU VISION DE LA VIDA. BESOS. UNA ALMERIENSE EN CATALUÑA.