
Leo el artículo de Maruja Torres “G+H=ETARRA” publicado el pasado día 11 en EL PAÍS y expresa plenamente lo que creo, que no hay adjetivo ni comparación suficiente para expresar el nivel de cretinez de los terroristas. Pero un par de frases me dejan estupefacto: “No servís ni para ilustrar historietas” y “Sois de una estulticia rayana en lo teo-ilógico: estáis embarazados pero sois vírgenes porque ha venido un angelito y etcétera, etcétera”. Reproduzco el texto íntegro de Maruja Torres:
Deberíais abochornaros. Sois los terroristas más lerdos del mundo, y mira que hay dónde elegir. Yo había puesto el listón de la cretinez en aquel barbudo que le hacía la pelota a Bin Laden poco después del 11-S, contándole que su señora esposa había tenido un sueño premonitorio en el que veía los atentados a las Torres Gemelas. Pero esta historia de que seguís con la tregua mientras asesináis y, sobre todo, eso de que vuestra intención no era la de matar, como si los explosivos pudieran utilizarse también y únicamente para la depilación en seco, bien, todo ello reduce vuestro espectro encefálico a niveles prejurásicos, en relación con cualquier antecedente de cualquier calaña internacional y de cualquier hemisferio. Sois de una estulticia rayana en lo teo-ilógico: estáis embarazados pero sois vírgenes porque ha venido un angelito y etcétera, etcétera. Deberíais avergonzaros de hacer así el ridículo si no fuera porque, previamente, habéis cometido el crimen que nos impide trataros sólo como lo que también sois: una banda de capullos.
Pero sois unos asesinos. Posiblemente los asesinos más malos e idiotas del planeta. Qué coño una nación para vosotros. No servís ni para ilustrar una historieta. Qué sería de esas mentes vuestras privilegiadas sin explosivos, sin pistolas, sin balas, sin robar coches, sin anónimos, sin ejercer la extorsión, sin amedrentar y sin los bichos de Batasuna y otras garrapatas afines. Claro que tenéis que vivir del cuento nacionalista. Andaríais frescos si os vierais obligados, como los seres humanos normales (es decir, humanos), a ejercer un oficio, estudiar una carrera y no digo ya desarrollar una tesis o hacer oposiciones. Matar obreros, jueces, guardias civiles, políticos, periodistas, catedráticos: eso os da de comer. La maldad. El resto de vuestra capacidad cerebral da lo justo para aguantar la capucha.
No sé por qué los científicos británicos se ufanan de querer inventar un híbrido de humano y animal para sus investigaciones. Aquí ya lo hemos logrado. Es un cruce entre gilipollas y hiena, y responde a la denominación de etarra.
Pero no quiero acabar sin pedir perdón por esta columna a los gilipollas no violentos y a las hienas.
La primera frase que cito, en ese contexto, deja a los historietistas por encima de los terroristas y por debajo de las hienas y gilipollas. Me parece un insulto y una humillación inconcebibles. Y pone en evidencia además el desconocimiento de Maruja, porque la realidad es que el 99 por ciento de la población mundial no sirve para ilustrar historietas, para eso sólo servimos unos pocos. Me consta que en ambientes comiqueros como la AACE y La Cárcel de Papel se están tomando cartas en el asunto.
Y la otra frase que cito, sin comentarios. No veo la necesidad de ofender a todos los creyentes en el cristianismo sólo para descalificar a los etarras. Con la riqueza que tiene el español, expresar que el contenido neuronal de los cerebros de los terroristas es reducido es tan sencillo que me sorprende la necesidad de ofender a nadie. Por intentar definir a los etarras se podría estar poniendo en contra a parte de sus lectores, y a los miles de periodistas y escritores que quisieran estar en su lugar.
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